La pantalla de crear un bot es una sola página: una barra lateral con la identidad, una grilla de quince tarjetas plegables y un botón fijo abajo de todo.
Las tarjetas vienen todas abiertas menos la última (Vista previa del prompt). Podés plegar la que no te interesa tocando su encabezado. La barra lateral queda fija mientras scrolleás, así el nombre y el avatar siempre están a la vista.
No hay pasos ni "Siguiente": completás lo que quieras, en el orden que quieras, y guardás. Sólo el nombre es obligatorio — todo lo demás lo podés dejar vacío y sumarlo después.
Esta guía recorre las tarjetas en el mismo orden en que aparecen en pantalla, y cada subsección tiene su propia demo de esa tarjeta. Si venís con la pantalla abierta al lado, van a coincidir una a una.
Es la tarjeta de la izquierda, la que queda fija. Define cómo lo ves vos en el panel y cómo se nombra a sí mismo el bot cuando le habla al cliente.
- Nombre (obligatorio, hasta 100 caracteres): el bot lo usa para presentarse y vos lo usás para encontrarlo en el listado. Poné algo que se entienda solo: "Sofi", "Asistente de turnos", "Bienvenida web".
- Género gramatical: masculino, femenino o neutro. Cambia la concordancia de todo lo que escribe ("listo" vs "lista"), no el contenido.
- Cara: veinticuatro robots fijos, no se sube nada. El bot nace con uno al azar, así que dos bots del mismo negocio no arrancan iguales. Es para que lo reconozcas vos: tus clientes no la ven, en WhatsApp les aparece la foto de tu negocio.
El robot de arriba es una vista previa en vivo: se actualiza mientras escribís el nombre y cuando cambiás la cara.
Lo primero que el bot sabe antes de abrir la boca: de qué es el negocio y dónde opera.
- Categoría / Rubro: hasta 100 caracteres. Cuanto más específico, mejor responde — "Pastelería artesanal" le dice mucho más que "Gastronomía".
- ¿Cómo atendés?: dos opciones, y se elige una. Cubro zonas si vas vos al cliente; Tengo sucursales si el cliente va a tu local. Cambiar de una a la otra no borra lo que ya cargaste: queda guardado y reaparece si volvés.
- Zonas de servicio: hasta diez. Se escriben y se agregan con Enter o con una coma, y quedan como etiquetas. El bot las usa para rechazar consultas de zonas donde no llegás.
- Sucursales: hasta diez. De cada una, la dirección es obligatoria; el nombre, el teléfono y el horario son opcionales. El horario es un renglón escrito como se lo dirías a un cliente ("Lun a Vie 9 a 18") y no tiene nada que ver con el horario en el que responde el bot, que se configura en Horarios. Si cargás más de una, el bot le recomienda al cliente la que le queda más cerca según lo que mencione.
La ilustración muestra el modo Cubro zonas, que es el que viene elegido por defecto.
Un desplegable con seis tonos, cada uno con su descripción al lado. Viene puesto en Amigable.
- Formal: trato de usted, profesional y corporativo.
- Amigable: trato de vos argentino, amigable y natural.
- Cercano: muy cercano, como un amigo que te ayuda.
- Técnico: preciso y detallado, enfocado en datos.
- Empático: comprensivo y contenedor, prioriza la escucha.
- Persuasivo: orientado a cerrar ventas, proactivo.
El tono no cambia sólo cómo escribe: también cambia el largo de las respuestas, cuánto insiste y cómo reacciona ante una objeción. Probalo en el modo de prueba antes de dejarlo suelto con clientes.
Si el bot contesta con asistentes por vendedor, este tono no se usa: cada asistente tiene los suyos.
Dos opciones, y no es una cuestión de gusto: decide cuánto te cobra WhatsApp por cada charla. Un bot nuevo viene puesto en Un solo mensaje. Si tu bot ya venía andando de antes, sigue como estaba —en Varios mensajes seguidos— hasta que vos lo cambies.
| Opción | Cómo le llega al cliente | Qué te cobra WhatsApp |
|---|---|---|
| Un solo mensaje (recomendado) | Todo junto, como un mail corto. | Un mensaje por respuesta. |
| Varios mensajes seguidos | En mensajitos, como escribe una persona. | Uno por cada mensajito. Una respuesta de cuatro sale cuatro veces más cara. |
Desde octubre de 2026 WhatsApp cobra cada mensaje que le mandás a un cliente. Si elegís mandarlas en varios, la pantalla te muestra —con las respuestas que ya dio tu bot— en cuántos mensajes se habrían partido y cuánto sería eso por mes. El número sale de tu historial, no de un promedio.
Una respuesta muy larga se parte igual, elijas lo que elijas: WhatsApp no acepta un mensaje de más de 4.096 caracteres. Pasa muy poco y es lo que evita que el cliente se quede sin respuesta.
Se cambia cuando quieras, también con el bot andando, y afecta a las respuestas siguientes. No se pregunta al crear el bot: conviene decidirlo con datos, después de verlo trabajar unos días.
Opcional. Dos mensajes fijos, de hasta 500 caracteres cada uno: con el primero abre toda conversación nueva, con el segundo cierra cuando detecta que la charla terminó o cuando se alcanza el límite de mensajes.
Si los dejás vacíos, el bot arma un saludo y una despedida genéricos a partir del rubro y del tono. Conviene escribirlos cuando querés nombrar el negocio, avisar de una promo o dejar un próximo paso claro.
Con asistentes, el saludo tampoco se usa: la primera respuesta es el primer mensaje de cada asistente.
Acá vive lo que el negocio vende u ofrece. Es la tarjeta destacada del formulario, pero mientras estás creando el bot está bloqueada: dice "Primero crea el bot, luego podras agregar servicios."
No es un error: los servicios se guardan colgados del bot, así que necesitan que el bot exista. Guardás, volvés a entrar a editarlo y ahí sí aparece la lista con el botón "Agregar servicio".
Cada servicio tiene nombre, descripción, palabras clave, precio, duración y zonas. Cuando el cliente menciona alguna de esas palabras, el bot carga ese servicio y puede dar el detalle.
Son las palabras globales: cuando el cliente dice alguna, el bot recibe la información de todos los servicios de una, en lugar de adivinar cuál le interesa.
- Vienen siete puestas de fábrica: servicios, catalogo, precios, productos, que ofrecen, que venden, que hacen.
- Se agregan con Enter o coma y se sacan con la ×. Tope: 20.
- No confundir con las palabras clave de cada servicio: esas activan sólo ese servicio.
Opcional. Los métodos que el bot puede pasarle al cliente cuando la charla llega al pago. Hasta diez.
- Transferencia bancaria es el único con campos propios: titular, CBU y alias.
- Efectivo, Mercado Pago, tarjeta de crédito y de débito llevan sólo un campo de detalles.
- Otro te deja poner el nombre del método a mano.
- El interruptor Preferido le agrega la marca [PREFERIDO] a ese método dentro del prompt. Es una señal para la IA, no una regla: no cambia el orden de la lista ni le prohíbe ofrecer los otros.
Lo que cargues acá se lo va a decir a los clientes. Revisá el CBU y el alias antes de guardar: un dígito de más y el pago se va a otra cuenta.
Opcional. Hasta diez pares de pregunta y respuesta. Cuando el bot detecta que el cliente está preguntando algo parecido, contesta con tu texto en lugar de redactar uno propio.
Sirven, sobre todo, para lo que no admite improvisación:
- Preguntas con una única respuesta correcta ("¿Hacen factura A?").
- Información que no cambia ("¿Cuál es la dirección?").
- Temas legales o de privacidad donde querés controlar la respuesta al 100%.
Si el cliente pregunta algo que no está cubierto, el bot sigue con su lógica normal.
Opcional, y es la única tarjeta con borde de aviso — porque acá se define lo que el bot tiene que averiguar antes de seguir. Tiene dos bloques, y la diferencia entre los dos es dónde termina el dato.
Datos que le pide al cliente
El bloque de arriba. Enganchás la Ficha del cliente o un formulario Del cliente, y el bot pide los campos que falten: el dato queda cargado en la ficha, con su tipo, su historial y firmado como El bot. Es el mismo lugar donde lo carga tu equipo, así que lo ve todo el mundo.
- Origen: la Ficha del cliente, o uno de tus formularios "Del cliente". Hasta tres orígenes por bot.
- Qué pide: todos los campos, o solo los que marcaste obligatorios.
- Tiene que responder todos: apagado, el bot los pide cuando viene al caso y nunca frena la charla. Prendido, los pide antes de cerrar — pero una sola vez: si el cliente no contesta, el bot sigue igual y el dato queda para que lo cargue una persona.
- Cómo los pide: de a uno tejido en la conversación (lo normal), o todos juntos en un mensaje con una frase de apertura que escribís vos.
El bot nunca repregunta un dato que ya pidió. No depende de que "se acuerde": el sistema anota el pedido en el momento en que lo hace y no lo repite, haya contestado el cliente o no. En el modo "todos juntos" se permite un único segundo mensaje con los que faltaron, y después nunca más.
Usar un formulario acá tiene una consecuencia en el perfil del cliente. Un formulario "Del cliente" normalmente hay que asignárselo a mano a cada cliente. Si lo elegís acá, no hace falta: la primera vez que un cliente contesta uno de esos datos, el formulario aparece solo en su perfil —con el pie Asignado por El bot— para que el dato se vea y se pueda editar donde corresponde. Si el cliente no contesta nada, no se asigna nada: el perfil no se llena de formularios vacíos. Y los campos obligatorios que no contestó no pasan a reclamarse — quedan vacíos, sin aviso de pendiente. La Ficha del cliente no necesita nada de esto: está en todos los clientes desde siempre.
Debajo del bloque ves qué va a pedir en cada app. No es decorativo: la ficha no es igual en todos los teléfonos, así que el bot resuelve la de la app por donde entró cada conversación. Si un campo aparece tachado, no se puede pedir por chat — los de tipo Archivo los adjunta una persona, y los de tipo Período son dos fechas, demasiado frágil de dictar.
Preguntas escritas a mano
El bloque de abajo, el de siempre. Son preguntas libres, para lo que no es un campo de la ficha. Estas sí bloquean la conversación hasta que el bot obtiene las respuestas.
- El campo de arriba dice cuándo hacerlas ("antes de pasar precios"). Si lo dejás vacío, las hace antes de cualquier interacción.
- Hasta diez preguntas, en el orden en que las cargues.
- No hay nada más que escribir: el identificador con el que el bot reconoce cada respuesta entre conversaciones lo arma solo a partir del texto de la pregunta. Si escribís dos veces la misma pregunta, te avisa.
- Cambiar el texto de una pregunta ya guardada la convierte en otra: lo que el bot venía juntando con la anterior queda como estaba y el dato se vuelve a pedir.
- Lo que se junta por acá cae en Datos recopilados de la ficha, que es una lista de texto suelto — no un campo con tipo ni historial. Si el dato te importa de verdad, mejor hacelo un campo y usalo desde el bloque de arriba.
Si una pregunta a mano pide lo mismo que un campo del formulario, el bot lo va a preguntar por los dos caminos. El editor te avisa cuando pasa: conviene borrar la pregunta a mano y dejar el campo.
Opcional, y la tarjeta más cargada: junta cinco controles que definen hacia dónde empuja el bot y hasta dónde llega solo.
- Objetivo principal (500 caracteres): la meta. Cuanto más concreto, mejor — "Vender" no dice nada, "Cerrar pedidos de tortas por encargo" sí.
- Mensaje de escalación (500 caracteres): lo que dice cuando le pasa el caso a una persona. Vacío = usa uno por defecto.
- Límite de mensajes por conversación: entre 3 y 50. Al acercarse al tope, el bot empieza a cerrar y ofrece hablar con alguien del equipo. Vacío = sin límite.
- Este bot agenda citas: le habilita coordinar reuniones.
- Criterio de éxito: con qué se mide si el bot ganó.
Los dos últimos están atados: la opción "Reunión agendada" del criterio de éxito sólo aparece si el interruptor de citas está prendido. Y si después lo apagás, ese criterio se limpia solo.
El criterio de éxito es lo que alimenta la tasa de éxito de las métricas. Ponerlo mal no rompe nada, pero deja los números sin sentido. La configuración de la agenda en sí se explica en Agenda e integración con bots.
Sin tocar nada, el bot responde 24/7 — la etiqueta del encabezado te lo confirma. Configurar horarios sirve para lo contrario: limitar cuándo contesta.
Si el bot contesta con asistentes, este horario no aplica: cada asistente contesta en el horario de su vendedor, el de su Agenda.
- Tres atajos arriba: 24/7 (borra todo), Lun-Vie y Todos los días, los dos últimos de 09:00 a 18:00.
- La tira de la semana (L M X J V S D) prende y apaga días de a uno. El primero que prendés entra con 09:00–18:00; los siguientes copian el horario del día anterior.
- Cada día activo abre su propia fila: podés sumarle varias franjas (mañana y tarde), ponerlo en 24 horas, o copiar ese horario a todos los días.
Fuera de horario el bot no contesta nada: el mensaje del cliente queda esperando a que lo agarre una persona. Si atendés poco, un bot 24/7 con un buen mensaje de escalación suele ser mejor que un bot mudo a las 21. Ojo: con el bot activo tampoco sale el mensaje de ausencia de ese teléfono.
Tres interruptores que afectan toda la conversación, sin importar lo que digan las otras tarjetas.
- Visión de IA (viene prendida): deja que el bot lea imágenes y archivos — una foto de un producto, un comprobante, una captura de error.
- Marcar como leído (viene prendida): cuando el bot responde, el mensaje del cliente queda con el doble tilde azul. Apagala si preferís que el equipo vea que el cliente escribió primero.
- Bot conversacional (viene apagado): prendido, el bot charla más, repregunta y explica antes de ir al objetivo. Apagado, es directo y va al cierre.
Visión gasta más créditos por mensaje cuando procesa un archivo. Si no la necesitás, apagarla es la palanca más fácil para bajar el consumo — está desarrollado en Costos y consumo de IA.
Opcional. Un campo libre, sin límite práctico, para todo lo que no entra en las tarjetas anteriores: restricciones, reglas del negocio, manías propias. Debajo del campo hay un indicador de peso que te dice cuánto más tiene que leer el bot en cada respuesta y te avisa en rojo pasando los 30.000 caracteres. No lo ignores: no te frena, pero instrucciones muy largas se pagan en cada mensaje.
- Nunca ofrezcas descuentos sin autorización.
- Si preguntan por precios, aclarar que pueden variar según la zona.
- Si el cliente está molesto, pedir disculpas y escalar.
A partir de diez caracteres aparece un botón con una chispa que reescribe las instrucciones con IA y te muestra el resultado antes de aplicarlo. Si el sistema detecta reglas que chocan con la configuración, suma un aviso ámbar con el detalle.
💡 No hace falta escribir todo esto de cero. Una vez que el bot está guardado, debajo del campo de instrucciones aparece Generar instrucciones por conversaciones: lee los mensajes que tu negocio ya manda todos los días —precios, zonas, datos de envío— y te propone las instrucciones armadas con eso, para que las apruebes o edites. Cómo armar las instrucciones con tu propio historial.
Abajo elegís quién gana ante un conflicto:
- Configuración del bot (recomendado): mandan las preguntas obligatorias y el criterio de éxito; las instrucciones se aplican después, sin romper las reglas básicas.
- Instrucciones personalizadas: el texto libre tiene prioridad absoluta. Útil para casos muy puntuales, riesgoso si sin querer contradice la config.
Opcional, y también bloqueada mientras creás: "Primero crea el bot, luego podras generar la guia de conversacion."
Es la salida para cuando te cuesta explicar cómo querés que responda: en vez de escribirlo, le mostrás una conversación real que salió bien. La IA la analiza, extrae el patrón y arma una guía editable que el bot usa como referencia de estilo y de flujo.
El botón "Importar conversacion" abre un modal de tres pantallas:
- Seleccionar conversacion: lista los chats de los teléfonos asignados al bot, con buscador por nombre o teléfono, la cantidad de mensajes y cuándo fue el último. Si el bot todavía no tiene números con conversaciones, avisa "No hay conversaciones en los telefonos asignados."
- Generando guia: elegís un chat y la IA lo analiza. Es la parte lenta — puede tardar varios segundos — y no se puede cancelar con la ×, que desaparece hasta que termina.
- Guia generada: aparece el texto en un campo editable de hasta 2000 caracteres. Podés retocarlo antes de tocar "Usar esta guia"; con Cancelar se descarta todo.
Una vez guardada, la tarjeta muestra la guía con los botones Editar y Regenerar. Regenerar vuelve a abrir el mismo modal y avisa que "Esto reemplazara la guia actual."
Esta tarjeta sólo aparece si el negocio tiene números cargados. Marcás en cuáles va a atender el bot; con más de cinco números se suma un buscador arriba.
Cada número admite un solo bot activo a la vez. Si elegís uno que ya tiene otro, la fila avisa en ámbar "(Activo: …)": al guardar, el bot nuevo reemplaza al anterior en ese número. Al revés sí se puede: un mismo bot puede vivir en varios números.
Ese único bot puede contestar a través de varios asistentes, uno por vendedor: cada uno atiende los chats de los números de su vendedor. Está en Asistentes por vendedor.
Asignarlo acá no lo enciende: el bot nace apagado igual. La asignación sólo define dónde va a trabajar cuando lo actives.
La última tarjeta, y la única que viene plegada. No se edita: es el contexto exacto que se le manda a la IA cada vez que el bot responde, armado con todo lo que completaste arriba.
- En verde, lo configurable: lo que pusiste vos en las tarjetas.
- En gris, lo dinámico: fecha, hora y nombre del cliente, que se completan solos en cada conversación.
Se actualiza sola con cada cambio. Es la herramienta a la que hay que venir cuando el bot responde algo raro: casi siempre falta información acá, o hay dos reglas que se contradicen.
Abajo de todo hay una barra que queda fija mientras scrolleás, con Cancelar y Crear bot. El botón está deshabilitado hasta que el nombre tenga algo escrito.
Al guardar pasan tres cosas:
- El bot se crea siempre apagado. No hay forma de que empiece a contestar por accidente.
- Volvés al listado de bots con el aviso "Bot creado exitosamente." y el bot nuevo con la etiqueta Inactivo.
- Al entrar a editarlo se desbloquean el catálogo de servicios y la guía de conversación.
El paso que sigue no es prenderlo: probalo en el modo de prueba. Y antes de largarlo con clientes reales, pasá por Buenas prácticas.