Configuraciones es una sola pantalla con los ajustes transversales del negocio. Hay cuatro tarjetas que te van a interesar:
- Seguridad: exigir la verificación en dos pasos a todo el equipo, con un plazo para que cada miembro la configure. La maneja solo el dueño: Exigirla a todo el equipo.
- Mensajería: el interruptor Auto-asignar conversaciones y, debajo, Por número: en qué números se reparten los chats nuevos y quién los recibe en cada uno. Cómo funciona el reparto, en El asignado de cada chat. Entre el interruptor y Por número van los tres tiempos de la cola de llamados, en minutos: Pasar un llamado a otra persona a los (25), Mandarlo al banco a los (30) y Ofrecerlo a compañeros durante (2).
- Inteligencia artificial: los tres interruptores de IA del negocio — transcripción de audios, resumen de conversación y completar la ficha del cliente con IA. Es la única que se traduce en consumo: Inteligencia artificial.
- Avatares: el estilo de los dibujos que se ven cuando un cliente o un miembro del equipo no tiene foto: Avatares.
No hay nada pendiente de guardar
La pantalla no guarda sola. Apenas tocás algo aparece el botón Guardar cambios — arriba, al lado del título, y también abajo de todo para no tener que subir.
Los dos botones son el mismo: tocás cualquiera y se guarda todo lo que cambiaste, de todas las tarjetas juntas.
Si te vas de la pantalla sin tocar Guardar cambios, no se guarda nada. El botón desaparece cuando ya no quedan cambios pendientes: si no lo ves, es que está todo guardado.
La excepción es Seguridad: cada cambio ahí pide una confirmación —a cuántos miembros alcanza y hasta cuándo— y se guarda en el momento en que confirmás, sin pasar por Guardar cambios.
En la tarjeta Mensajería, Auto-asignar conversaciones y cada número de Por número («Repartir chats nuevos» y quién recibe) esperan a Guardar cambios, todos juntos.
Los tres tiempos de llamados también esperan a Guardar cambios. El banco tiene que llegar después del pase: si no, te avisa «Tiene que ser más que el pase a otra persona (25 min).»
Son dos permisos distintos, y conviene usarlos así:
- Ver configuraciones — entra a la pantalla y ve cómo está todo, sin poder tocarlo.
- Editar configuraciones — cambia los valores y guarda.
El dueño los tiene siempre. Para dárselos a un encargado, entrá a Roles y buscá el grupo Configuraciones.
La tarjeta Seguridad no depende de esos permisos: la cambia solo el dueño. Quien tiene el permiso de ver o editar configuraciones la ve, pero deshabilitada, con la nota «Solo el dueño puede cambiar esta opción». Así nadie del equipo puede apagar una exigencia que lo alcanza a él.
Lo que se cambia acá aplica a todo el negocio, no al usuario que lo toca. Por eso conviene que el permiso de editar lo tenga poca gente.