Las instrucciones propias del bot son el campo que más define cómo contesta, y el que más cuesta llenar: hay que acordarse de los precios, de las zonas, de qué se responde ante cada objeción, y escribirlo prolijo.
Y acá va la parte buena: ya lo escribiste. Lo escribiste mil veces, mensaje por mensaje, contestándole a tus clientes por WhatsApp. Está en tu historial. Nadie lo tiene que inventar ni volver a tipear — hay que encontrarlo, ordenarlo y que vos lo apruebes.
Eso hace esta pantalla. Lee tus mensajes salientes, encuentra las cosas que decís seguido, aunque las escribas distinto cada vez —la lista de precios, los datos para el envío, la explicación de cada servicio, cómo cotizás— y te propone las instrucciones armadas con eso. Vos revisás, editás si querés, y aprobás.
Es lo contrario de una plantilla. Una plantilla te pone contenido que nadie de tu negocio escribió; esto te muestra lo que tu negocio ya dice todos los días, con la cuenta de cuántas veces lo dijo y cuándo fue la última.
En el bot, en la sección Instrucciones personalizadas, justo debajo del campo donde se escriben: el botón Generar instrucciones por conversaciones. Está ahí pegado a propósito — es el momento en que a uno se le ocurre buscarlo, mirando el campo vacío sin saber qué poner.
Está tanto cuando editás un bot como cuando lo estás dando de alta, en las dos formas del alta. Lo único que necesita es que el bot ya esté guardado y tenga un teléfono asignado: el historial se lee por número, no por bot.
⚠️ No lo busques en la pantalla de correcciones. Son dos cosas distintas: las correcciones son reglas que el bot aprende de sus propios errores, y esto escribe tus instrucciones, las que vos podés editar y versionar.
No lo confundas con Mejorar con IA, que está al lado: ese reescribe lo que vos ya escribiste en el campo. Este trae lo que escribiste en los chats y que nunca pasó por ahí.
Solo mensajes que salieron de tu número. Lo que escriben tus clientes no entra nunca, por ninguna vía: es la protección principal de todo esto, y es estructural, no una heurística.
Además, para que algo cuente tenés que haberlo dicho al menos tres veces. Un mensaje escrito una sola vez para un cliente no es una instrucción del negocio; algo que dijiste trescientas veces, sí.
No hace falta que copies y pegues. Si explicás lo mismo con otras palabras cada vez, igual lo encontramos: juntamos los mensajes que dicen lo mismo aunque estén escritos distinto, y te los mostramos como uno solo, con cuántas redacciones distintas tiene.
Cuando un mensaje lo mandás siempre igual pero cambiándole los datos —el nombre de la persona, la dirección, la fecha de la visita— lo marcamos como plantilla y tapamos lo que cambia. Al bot le enseñamos la forma del mensaje, nunca los datos de un cliente puntual.
| Qué queda afuera | Por qué |
|---|---|
| Mensajes de tus clientes | Su texto no puede terminar dentro de las instrucciones del bot. Ni por accidente. |
| Mensajes que mandó el bot | Si el bot se leyera a sí mismo, aprendería sus propios errores y los amplificaría. Un bot repite mucho más que una persona, así que ganaría siempre. |
| Respuestas automáticas de ausencia | “En este momento no estamos disponibles” le enseñaría al bot a decir que no está disponible. |
| Mensajes muy cortos | “Listo”, “dale”, “gracias”. No hay instrucción posible ahí. |
| Historial todavía bloqueado | Si tu historial anterior a la prueba está bloqueado, no armamos las instrucciones con datos que todavía no podés ver. Cuando pagás, se desbloquea y lo volvemos a leer solo. |
Lo que sí entra, y es la mayoría del material bueno: los mensajes que mandaste desde el celular y los que venían en el historial importado cuando conectaste el número.
Antes de gastar un solo crédito ves todos los bloques que encontramos, agrupados por teléfono y por tipo. Cada uno con dos datos que no son adorno:
- Cuántas veces lo mandaste. Es la medida de cuánto importa esa pieza para tu negocio.
- Hace cuánto fue la última vez. Es la medida de si todavía está vigente. Un bloque con precios de hace tres meses puede ser tu bloque más mandado y estar completamente desactualizado.
Sale de tus propios mensajes salientes
⚠️ Mirá las fechas. Cuando un bloque tiene más de tres meses lo marcamos en ámbar y te avisamos. Nosotros lo bajamos en el orden de importancia, pero no corregimos precios: si esa lista ya no vale, destildala.
Lo que vamos a descartar también se muestra —tachado y con el motivo—, no escondido. Es a propósito: si alguna vez descartamos algo que sí servía, la única forma de que te des cuenta es que lo veas.
Y podés destildar cualquier bloque. Esa es la idea central: el contenido de tu negocio lo sigue eligiendo tu negocio, solo que eligiendo en vez de tipeando.
Cuando un bloque tiene CBU, CVU, alias o titular, no lo metemos en el texto de las instrucciones: lo llevamos al campo Métodos de pago del bot.
El motivo es concreto: un CBU escrito en medio de un texto libre es un número que el bot puede llegar a dictar en cualquier contexto. En el campo de métodos de pago tiene reglas propias sobre cuándo se comparte.
Lo primero que ves al entrar es la pregunta: ¿de qué teléfono leemos? Vienen ya tildados los que ese bot atiende —el bot declaró su alcance cuando se lo asignaste—, pero la decisión final es tuya y podés destildar los que no quieras.
Preguntamos en vez de leerlos todos por una razón concreta: repasar el historial de un número es repasar todo lo que ese número mandó en su vida. Si tenés tres teléfonos y solo ibas a usar uno, no tiene sentido hacer ese trabajo por los otros dos.
Cada teléfono te dice de qué período salió SU material. No es un dato repetido: dos teléfonos con tráfico distinto necesitan períodos distintos. Uno puede cerrar con los últimos 90 días y el otro necesitar un año para juntar lo mismo — y saber cuál es cuál es lo que te permite mirar las fechas con criterio.
Si dos teléfonos dicen cosas distintas sobre lo mismo —dos listas de precios que no coinciden, por ejemplo— te mostramos las dos, marcadas. Detectar el conflicto es nuestro trabajo; decidir cuál vale es tuyo.
Y si destildás un teléfono que el bot sí atiende, te avisamos: el bot va a seguir contestando ahí con instrucciones que no tienen nada de ese número. No te lo impedimos — te lo decimos.
La propuesta llega como borrador. El bot todavía no la está usando: hasta que aprietes aprobar, sus instrucciones son las de antes.
Ves el diff línea por línea contra lo que hay hoy, y podés editar el texto antes de aprobar. Lo que guardes es lo que va a usar el bot y lo que va a quedar en el historial.
El bot todavía no la está usando
⛔ Mirá el costo por respuesta. Generar la propuesta se paga una vez. Pero las instrucciones se leen en cada mensaje que el bot contesta, así que un texto más largo encarece cada respuesta, para siempre. Por eso te mostramos los dos números —el de hoy y el de después— antes de que apruebes. Cómo se cobra la IA.
Además del texto, la propuesta puede traer tono, saludo, despedida, zonas, preguntas frecuentes, métodos de pago y catálogo de servicios. Esos campos se llenan solo si los tenés vacíos: lo que cargaste a mano no se toca nunca.
Cuando el bot ya tiene instrucciones, elegís qué hacer:
| Opción | Qué hace | Cuándo conviene |
|---|---|---|
| Reemplazar lo que hay | La propuesta nueva reemplaza al texto vigente. Podés volver atrás después. | “Volvé a leer mi historial y proponeme de nuevo”, o el texto de antes ya no sirve. |
| Sumar a lo que hay | El texto vigente entra a la misma generación y se integra con lo nuevo. No se concatena: se unifica. | “Generá también desde este otro teléfono y juntá todo”. Cuesta lo mismo que reemplazar. |
⚠️ Sumar deja el texto más largo, y eso sube el costo de cada respuesta. Tres veces seguidas y el bot te sale sensiblemente más caro por mensaje. El resumen de impacto está para que esa sea una decisión y no una sorpresa.
Cada aprobación deja una versión con su resumen. Podés volver a cualquiera anterior: no llama a la IA y no cuesta créditos, porque cada versión guarda el texto completo.
Y hay una protección que conviene entender. Si entre que generaste la propuesta y que la aprobaste alguien más cambió las instrucciones —vos en otra pestaña, u otra persona del equipo— no la guardamos: te avisamos y te pedimos recargar para que veas el diff contra el texto real. Es lo que evita que aprobar borre en silencio el trabajo de otro.
Por lo mismo, si las instrucciones de hoy no son las que escribió esta pantalla, revertir queda bloqueado: volver atrás pisaría un cambio que vino por otro camino.
El bot tiene dos textos, y cada uno se corrige por su lado. Conviene no mezclarlos:
| Texto | Quién lo escribe | Cómo se vuelve atrás |
|---|---|---|
| Instrucciones propias | Vos a mano, o esta pantalla leyendo tu historial de mensajes. | Con el historial de versiones de esta pantalla. |
| Correcciones aprendidas | La IA, a partir de respuestas del bot que alguien marcó como malas. | No versiona: cada corrección es una regla en su propia fila y se quita de a una, en correcciones. |
Son independientes: podés tener correcciones esperando y generar desde el historial igual, y al revés. Lo único que no se puede es guardar las dos al mismo tiempo — si eso pasa, la segunda te pide reintentar en unos segundos.
No. Con una vez alcanza. Apretás el botón, elegís el teléfono, revisás lo que encontramos, aprobás, y las instrucciones quedan escritas. No hay nada corriendo de fondo ni nada que se actualice solo.
Lo único que conviene saber: leemos tus mensajes en el momento en que confirmás el teléfono. Si dentro de unos meses tu negocio empieza a contestar cosas nuevas —cambiaste los precios, sumaste una zona— y querés que el bot las tenga, volvé a la pantalla y apretá Volver a leer. Es la misma pregunta de siempre y volvés a decidir vos qué entra.
No hay nada que esperar: cuando abrís la pantalla leemos el historial de ese teléfono en el momento. Si te dice que no hay material, ya leímos y no encontramos suficientes mensajes repetidos que expliquen algo. Lo que cambia es qué conviene hacer al respecto.
| Tu teléfono | Qué significa | Qué hacer |
|---|---|---|
| Conectado por coexistence, sincronizando | Tus conversaciones todavía están bajando de WhatsApp, así que el material existe pero no llegó acá todavía. | Esperar a que termine la sincronización —suele estar lista al día siguiente— y volver a probar. |
| Cualquier otro caso | Lo que hay es todo lo que va a haber por ahora, y no alcanza: no encontramos suficientes mensajes repetidos que expliquen algo. | Escribir las instrucciones a mano. Con el tiempo, si tu equipo contesta lo mismo seguido, va a haber material. |
El segundo caso es más común de lo que parece cuando el bot ya viene atendiendo: si él contesta casi todo, las personas del equipo solo manejan excepciones y disculpas, y ahí no queda conocimiento nuevo que aprender. No es una falla — es que el feature no aplica a ese teléfono.
- No escribe nada solo. Sin tu aprobación, las instrucciones del bot no cambian. Nunca.
- No corrige precios desactualizados. Los baja en el orden y te muestra la fecha; decidir si siguen valiendo es tuyo.
- No elige entre datos que se contradicen. Te marca el conflicto y te muestra las dos versiones.
- No lee lo que escriben tus clientes. Nunca, por ninguna vía.
- No se regenera solo. Corre cuando vos lo pedís.
Quien puede editar bots. Es el mismo permiso que hace falta para escribir las instrucciones a mano: no tendría sentido que alguien pudiera generarlas y no editarlas, ni al revés.