Todo lo que armaste desemboca acá: en el perfil de cada cliente hay una tarjeta Formularios con las dos familias adentro.
- Formularios del cliente — los del modo del cliente: un valor vigente por cliente, que se corrige.
- Registros — los formularios por trabajo: una entrada fechada por trabajo, orden o visita.
Las dos arrancan cerradas —al perfil se entra por las conversaciones, no por los formularios— y recuerdan si las dejaste abiertas.
Justo arriba de esta tarjeta hay otra que se le parece pero no es lo mismo: la Ficha del cliente. Esa está en todos los clientes y no se asigna ni se saca; los formularios de esta tarjeta son opcionales y van solo en los clientes que vos elijas.
Dos familias, una arriba de la otra
Falta 1 dato obligatorio: Fecha de nacimiento
Obra social
OSDE 210
DNI
30.111.222
Cada cambio guarda el valor anterior, quién lo hizo y cuándo.
Un formulario del cliente no aparece solo: se asigna al cliente con Asignar nuevo formulario. También podés colgar un campo suelto: un campo del catálogo que va en el perfil de ese cliente sin pertenecer a ningún formulario.
Cada formulario asignado se muestra como una tarjeta de resumen: etiqueta: valor, cuántos campos están completos y qué obligatorios faltan. Tocar la tarjeta abre el panel para editar, que entra desde la derecha.
Quitar un formulario asignado no borra sus valores: si se lo volvés a asignar, reaparecen intactos.
- Sin botón de guardar. Cada campo queda guardado apenas dejás de escribir, y el cartelito de arriba te lo confirma igual que en el constructor.
- Historial. Cada cambio queda registrado: valor anterior → valor nuevo, quién lo hizo y cuándo. Hay una pestaña con todo el formulario y un ícono de reloj por campo.
- Cerrar no descarta. Lo que ya se guardó, quedó.
Los formularios por trabajo no se asignan: se cargan con Cargar {nombre}. Cada entrada es una fila de una tabla, más nuevas primero, con una columna por campo.
Los encabezados son el nombre del campo —Dirección, Precio final—, nunca su tipo: con dos campos de monto, "Monto" no diría de cuál se habla. Si el formulario tiene más campos de los que entran, la tabla lo dice y el resto se ve al abrir la fila.
"Registros" no es lo mismo que "Datos recopilados". Los registros son entradas de formularios por trabajo: campos que alguien definió antes. Los datos recopilados son notas libres que el equipo escribe desde la conversación —donde, para colmo, la sección se llama Historial—. Tres nombres, dos cosas: está desenredado en esa guía.
Si tu cuenta tiene varias apps, un formulario puede estar acotado a algunas. En el perfil eso se nota en dos momentos:
- Al asignar — Asignar nuevo formulario ofrece solo los que corresponden a las apps por las que ese cliente escribió. Lo mismo con Asignar nuevo formulario de registro.
- Al leer — si el cliente ya tenía cargado uno que hoy quedó fuera, se sigue viendo entero, con todos sus valores, marcado Otra app y en lectura. Sus registros se leen; lo único que no se puede es cargar uno nuevo ni editar los viejos.
Y si el formulario es de una app que vos no atendés, directamente no te aparece. No es un error ni un permiso mal puesto: dos personas del mismo negocio pueden ver perfiles distintos del mismo cliente, según qué apps atiende cada una.
Ningún dato desaparece por un cambio de alcance. Lo que cambia es quién puede editarlo.
Cuando faltan datos obligatorios, arriba de la sección aparece un aviso ámbar con la lista. Se ve con la sección abierta o cerrada: un reclamo escondido detrás de un colapsado no serviría de nada.
Avisa, no bloquea. Nada deja de funcionar por un obligatorio pendiente.
Y solo cuenta los obligatorios exigibles: los que ya lo eran cuando ese cliente recibió el formulario. Por eso prender "Obligatorio" en un campo no enciende a toda tu base de golpe — salvo que lo elijas a mano, como vimos en Crear un campo.