En vez de elegir el tono del bot a ojo, el descubrimiento lo mide: durante 14 días le da un tono distinto a cada conversación nueva y después te dice cuál cerró mejor.
Vive dentro de la tarjeta Tono de comunicación, en la configuración del bot, y sólo aparece en un bot que ya existe: mientras lo estás creando no hay conversaciones para medir.
Sin criterio de éxito no hay nada que comparar, así que la tarjeta te frena con un aviso: "Definí un criterio de exito antes de probar tonos".
Las dos opciones son las del bot:
- Reunión agendada: la conversación cuenta como éxito cuando el bot logra agendar.
- Cliente respondió: cuenta cuando el cliente sigue la charla después de la primera respuesta del bot.
Elegí el criterio que se parezca a lo que de verdad te importa. Si medís "cliente respondió", el tono ganador va a ser el que da más charla — no necesariamente el que más vende.
Hay que marcar al menos dos de los seis tonos. Conviene incluir el que el bot usa hoy —viene con el badge Actual— para tener contra qué comparar.
Dos o tres alcanzan. Cuantos más tonos metas, menos conversaciones le tocan a cada uno y menos confiable es el resultado.
Si el tono que elegiste choca con tus instrucciones personalizadas, la pantalla te avisa antes de arrancar. Pasa en dos casos concretos:
- Persuasivo con instrucciones que prohíben dar precios o descuentos, o que mandan derivar todo al equipo: el tono no se va a notar.
- Empático cuando tu guía de conversación dice que no usan emojis: se apoya bastante en esa calidez.
El reparto es por rotación: la primera conversación nueva se lleva el primer tono, la segunda el segundo, y así en círculo.
El tono se fija al empezar la conversación y no cambia adentro: el cliente nunca ve que el bot le hable de dos formas distintas.
Entran sólo las conversaciones nuevas. Una que ya estaba resuelta antes del experimento queda afuera, y lo que probás en el playground tampoco cuenta.
El tono se sortea al empezar la conversación, y no cambia adentro
La tarjeta muestra el día en el que estás (Día 9 de 14) y una tabla que se actualiza sola, ordenada por tasa de éxito:
| Columna | Qué mide |
|---|---|
| Conv. | Conversaciones que recibieron ese tono. |
| Éxito | De las que ya se resolvieron, qué porcentaje cumplió tu criterio. Las que siguen abiertas no cuentan todavía. |
| Msgs prom. | Mensajes promedio por conversación. Mucho no siempre es mejor: puede ser que el bot dé vueltas. |
| Escalaciones | Cuántas terminaron pidiendo una persona. |
Al principio va a decir que todavía no se asignaron conversaciones. Es normal: la rotación arranca con el próximo cliente que escriba.
A los 14 días el experimento se cierra solo y genera el informe: el ranking completo, y la recomendación del tono que mejor funcionó.
Para arriesgar una recomendación necesita al menos 3 conversaciones resueltas en total. Si no llegó a eso, lo dice sin inventar un ganador: "No se obtuvieron suficientes datos". Con poco volumen, conviene dejarlo correr de nuevo en un mes.
Con el informe a la vista tenés tres caminos:
- Aplicar el tono recomendado: se lo pone al bot en el momento.
- Descartar: el bot se queda con el tono que ya tenía y la tarjeta vuelve al estado inicial.
- Ver informe completo: el texto con el período, el total de conversaciones y el ranking, por si querés guardarlo.
También podés cortarlo antes con Detener experimento: genera el informe con lo que haya juntado hasta ese momento.
Cambiar el tono cambia el prompt de cada respuesta, no el precio: el costo por conversación no se mueve por probar tonos. Lo que sí puede moverse es el largo de las respuestas —y eso sí se paga—, así que mirá la columna de mensajes promedio junto con la de éxito. Está desarrollado en Costos y consumo de IA.