Cada vez que el bot trabaja para responder a un cliente, consume créditos del negocio.
Para las respuestas, la cuenta es por mensaje del bot — no por conversación completa. Si una conversación tiene 10 mensajes del bot, son 10 cargos chicos.
Pero no todo el consumo nace de un mensaje. Hay dos cosas que se pagan aparte y que podés disparar vos, sin que haya ningún cliente del otro lado: aprender del historial y subir un documento. Las dos se cobran una sola vez, cuando las pedís, y las dos están entre lo más barato del producto.
Las pruebas en el modo de prueba también consumen. Aunque del otro lado no haya un cliente real, cada respuesta la genera la misma IA y descuenta crédito igual que una conversación de verdad. Probá lo que necesites, sabiendo que cuenta.
Lo que no consume crédito:
- Las conversaciones que el equipo humano atiende directamente sin pasar por el bot.
- Los mensajes que le entran al bot mientras está apagado o pausado: quedan sin procesar, así que no hay respuesta que cobrar.
- En un bot con asistentes por vendedor, el primer mensaje de cada asistente: es un texto fijo y sale sin IA. Tampoco consumen los chats que entran cuando ningún asistente puede contestar, porque no contesta nadie. Desde la respuesta del cliente, cada respuesta del asistente consume como una del bot.
Aprender del historial es un consumo aparte, y de los más baratos del producto: armar las instrucciones enteras cuesta menos que una sola respuesta del bot. Se corre una vez, cuando vos lo pedís, y en la pantalla ves el estimado en créditos antes de generar.
⚠️ Lo que sí conviene mirar es el costo que deja instalado. Las instrucciones se leen en cada mensaje que el bot contesta, así que aprobar una propuesta que las agranda encarece todas las respuestas futuras. La pantalla te muestra el costo por respuesta de hoy y el de después, justamente para que esa sea una decisión y no una sorpresa en la próxima factura de créditos.
Procesar un documento cuesta crédito una sola vez, al subirlo: una ficha de 40 páginas sale bastante menos que una respuesta del bot. No se vuelve a cobrar cuando lo asignás a otro bot ni cuando el bot lo consulta — por eso un mismo manual lo pueden usar tres bots sin pagarlo tres veces.
⚠️ Lo que sí conviene mirar es cuánto sale cada vez que el bot busca. Una respuesta en la que el bot consulta un documento cuesta cerca del doble que una normal, porque piensa dos veces: primero decide buscar y después contesta con lo que encontró. No es para evitarlo —para eso está la herramienta—, pero sí para tenerlo presente si asignás documentos a un bot con mucho tráfico.
Los archivos, además, ocupan almacenamiento del negocio, y aparecen listados aparte como "Documentos de bots" en el resumen de consumo.
Tres palancas que reducen el consumo sin perder calidad:
- Limitar las reglas de activación: si el bot atiende todas las conversaciones, va a gastar más que si atiende solo las de horario fuera de oficina o las de canales específicos.
- Derivar antes al humano en casos complejos: si el cliente arranca una queja larga, mejor que el bot diga "te paso con el equipo" en el primer mensaje que intentar contestar cinco veces y derivar al final.
- Mantener el conocimiento al día: un bot que sabe la respuesta consume menos que uno que tiene que pensar más para inventar algo aproximado.