Dentro de Configuraciones, la tarjeta Inteligencia artificial tiene tres interruptores: transcripción de audios, resumen de conversación y completar la ficha del cliente con IA. Eso es todo lo que se configura de IA a nivel del negocio.
Los tres vienen apagados en un negocio nuevo. Los dos primeros son independientes: podés tener una prendida y la otra no. El tercero necesita el resumen prendido — es de ahí de donde saca los datos —, así que mientras el resumen esté apagado se ve en gris y no se puede tocar.
Al cambiar un interruptor aparece el botón Guardar cambios. Si te vas de la pantalla sin tocarlo, no se guarda nada.
Un negocio nuevo arranca con las tres en off
Cuando un cliente te manda una nota de voz, la plataforma la pasa a texto sola. Debajo del reproductor aparece "Ver transcripción", y ahí se despliega lo que dijo.
Sirve para tres cosas concretas:
- Leer el audio sin escucharlo: en una oficina, en el colectivo o cuando son cinco minutos de audio y necesitás el dato del medio.
- Que el bot entienda los audios: sin transcripción, para el bot una nota de voz es un mensaje vacío.
- Que el resumen los tenga en cuenta: el resumen de conversación lee los textos y los audios ya transcritos. Los que no se transcribieron quedan afuera.
Mientras trabaja se ve "Transcribiendo..." en la burbuja. Si el negocio se quedó sin créditos, el audio queda sin transcribir y no se avisa en el chat.
Los audios de los chats que trajiste de tu celular al conectar el número no se pasan a texto: son viejos y se pueden escuchar igual. Así no gastás créditos en conversaciones que ya pasaron.
La plataforma lo manda a transcribir sola
Ana García
+54 11 4123-0072
Buenas! te mando un audio que es más rápido
Es el más ambicioso de los dos: analiza la conversación entera y produce un resumen de qué pidió el cliente y en qué quedaron, más los datos del cliente que hayan aparecido en el chat.
Los datos que sabe extraer son:
- Nombre y apellido.
- Email y dirección.
- Empresa y género.
- Cómo llegó (el origen) y qué servicios consultó.
Es automática: se hace sola, en segundo plano, en cuanto la conversación junta un mínimo de tres mensajes.
Con los chats que trajiste de tu celular al conectar el número, el resumen espera a que el cliente escriba de nuevo. Con el primer mensaje nuevo ya se hace, y tiene en cuenta lo último que hablaron antes.
El resumen se lee desde el panel del cliente, en la mensajería: el botón con el robot abre "Resumen IA de conversación", con el resumen, los datos extraídos, el porcentaje de confianza y cuántos mensajes se analizaron.
Ese botón vive en el panel del cliente de la mensajería. Si el teléfono tiene la integración con Emplag, aparece dentro de esa tarjeta; si no, aparece igual como un botón aparte, así siempre podés abrir el resumen.
Si el cliente es un lead en Emplag, esos datos además se vuelcan a su perfil, pero solo si la confianza del análisis supera el 70% y solo en los campos que estén vacíos: lo que cargaste a mano nunca se pisa. Si ya está cargado como cliente en Emplag, o si no tenés la integración, el análisis corre igual pero no le toca el perfil.
Lo que sí funciona sin Emplag: en las conversaciones que atiende un bot, el análisis actualiza el estado de la conversación — si quedó esperando una llamada, si necesita que la mire una persona — salvo que vos lo hayas fijado a mano.
El resumen, por sí solo, no toca la Ficha del cliente: los datos que extrae se leen en el panel de la conversación. Para que además se carguen en la ficha hay que prender el tercer interruptor, que es la sección que sigue.
Qué pidió el cliente y en qué quedaron
El tercer interruptor va un paso más allá que el resumen: en vez de dejar los datos dentro del panel de la conversación, los carga en la Ficha del cliente — la misma que completás a mano desde el perfil o desde el chat.
La diferencia con el resumen es cuáles datos. El resumen extrae una lista fija, igual para todos los negocios. Este llena los campos que vos definiste para tu ficha: si le agregaste DNI, barrio, presupuesto o tipo de consulta, los intenta llenar también. No hay nada que configurar campo por campo — si el campo está en la ficha, entra.
Tres reglas que conviene tener claras:
- Nunca pisa un dato que cargó una persona. Es la regla que no tiene excepción: en cuanto alguien escribe o corrige un valor, la IA no lo vuelve a tocar. Si el dato que puso está mal, corregilo y queda cerrado para siempre.
- El teléfono lo llena sin gastar nada: es el número de WhatsApp del cliente, ya lo sabemos.
- Un dato dudoso no se guarda. Por cada campo la IA dice qué tan segura está, y lo que no llega al mínimo se descarta. Lo mismo con lo que no cierra con el tipo del campo: un email mal escrito o una opción que no está en tu lista desplegable no entran.
Los valores aparecen en la ficha como cualquier otro dato, sin marca ni distintivo. Para saber si algo lo puso la IA o una persona, abrí el registro de cambios del campo: ahí la línea dice IA en lugar de un nombre. Cómo se lee ese registro está en La Ficha del cliente.
Al prenderlo no pasa nada en el momento: no se revisan las conversaciones viejas ni se llenan las fichas que ya existen. Las fichas se van completando con la actividad, a medida que hay chats nuevos.
Si tu negocio tiene un bot activo o la integración con Emplag, la transcripción y el resumen quedan prendidos y bloqueados. Los interruptores se ven grises y arriba aparece un aviso que dice de dónde viene la exigencia.
Un bot que no puede leer los audios ni entender el hilo de la conversación no sirve. Por eso, mientras tengas uno andando, las da por supuestas. Si no creaste ninguno, las dos quedan libres y en off: el módulo Bots lo tenés en cualquier plan, pero tener el módulo no gasta nada.
El autocompletado de la ficha es la excepción: nada lo fuerza. El bot funciona igual con la ficha vacía, y como consume créditos aparte, prenderlo es siempre tu decisión. Con un bot activo lo vas a ver habilitado y en off, esperando que lo prendas vos.
Si querés poder apagar las dos primeras, la única forma es apagar tu bot (o dar de baja Emplag, si es eso lo que las exige). No hay manera de tener el bot andando y la transcripción apagada.
Prender estas funciones no tiene un costo fijo: se paga por uso, en créditos. Si el negocio se queda sin saldo, se cortan en silencio —los audios dejan de transcribirse, no hay resumen nuevo y las fichas dejan de completarse—, la mensajería sigue igual, y al recargar vuelven solas. Cómo funcionan los créditos y cómo recargarlos está en Créditos.
El autocompletado de la ficha no se cobra aparte: viaja en el mismo análisis que hace el resumen, así que lo que suma es un poco más de consumo de esa misma función, no un cargo nuevo.
Los tres interruptores están en la pantalla de Configuraciones, así que los maneja quien tenga esos permisos:
- Ver configuraciones para entrar a la pantalla.
- Editar configuraciones para tocar los interruptores y guardar.
El dueño los tiene siempre. Para que un encargado pueda cambiarlos, dale esos permisos desde Roles — están agrupados bajo Configuraciones. Como el cambio afecta a todo el negocio y se traduce en consumo de créditos, conviene dejarlos en pocas manos.