Formularios

El constructor

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Dos mitades del mismo formulario

Al abrir un formulario entrás al constructor: el plano a la izquierda —la lista ordenable de campos— y la maqueta a la derecha, que es la pantalla real que va a completar tu equipo.

Están vinculadas: apoyar el cursor sobre una fila del plano ilumina ese campo en la maqueta, y al revés. Son la misma cosa vista de dos maneras. En pantallas chicas aparece un selector Campos / Vista previa arriba.

Demo — así se ve en el panel
Campos del formulario2/40Agregar campos
  • 1DirecciónTextoObligatorio
  • 2Qué hay que hacerTexto largo

Los cambios se guardan solos: no hace falta apretar nada.

Vista previa
Dirección*
Qué hay que hacer

Agregar campos

Hay una sola puerta: Agregar campos abre el catálogo del negocio en orden alfabético, con buscador y filtro por tipo. Marcás todos los que quieras y se suman juntos al final del formulario.

¿El campo que buscás todavía no existe? En esa misma ventana está Crear campo nuevo: el campo nace en el catálogo y además queda puesto en este formulario, sin que tengas que ir a buscarlo después — Crear un campo.

En esa ventana, los campos que ya están en el formulario aparecen tildados y apagados, no escondidos: esconderlos hacía que la gente los buscara sin encontrarlos y terminara creando uno repetido. La barrita de arriba muestra cuánto del formulario vas a ocupar, contando lo que ya está más lo que acabás de tildar.

El orden importa

El orden de la lista es el orden en el que se van a ver los campos. Se cambia arrastrando la fila desde el asa, o con las flechas ↑ / ↓ de cada una —que además funcionan con el teclado, por si el arrastre no es una opción—.

Guarda solo

Esta pantalla no tiene botón de guardar, y es a propósito: agregar, quitar, reordenar y crear quedan guardados solos, menos de un segundo después del último cambio.

Lo que dice el cartelito de arribaQué significa
(nada)Todavía no tocaste nada en esta visita.
Guardando…El cambio salió o está por salir. Todavía no está a salvo.
GuardadoYa quedó guardado.
No se pudo guardar + ReintentarFalló el envío. Nada se perdió de la pantalla: tocá Reintentar.
Idea clave

Antes había una barra de "tenés cambios sin guardar", y era una trampa: se podía armar el formulario entero, irse por el menú y perder todo en silencio. Ahora lo que ves en pantalla es lo que está guardado.

Quitar un campo

Es la única acción que pide confirmación, porque con el guardado automático ya no hay un "descartar" del que agarrarse.

Quitar no borra datos: el campo sigue en el catálogo y se puede volver a agregar, y los valores que ya tenían los clientes siguen visibles en su perfil. Lo único que cambia es que este formulario deja de pedirlo — lo vemos del otro lado en En el perfil del cliente.