En Formularios ves todos los que armaste, cada uno como una tarjeta con su miniatura: los primeros campos dibujados como los va a ver quien complete.
La tarjeta muestra el modo con su color —verde para del cliente, violeta para por trabajo—, cuántos campos tiene y cuántos clientes (o cuántas entradas) lo usan. Tocarla te lleva al constructor.
Un formulario sin campos se marca en ámbar: existe, pero todavía no pide nada.
Cada formulario, en miniatura
Datos personales
Lo que no cambia del cliente.
5 campos · 24 clientes
Orden de trabajo
Una por cada visita.
7 campos · 38 entradas
Al crear un formulario elegís cuatro cosas, y solo una es difícil:
- Nombre — el del papel que reemplaza: Datos personales, Orden de trabajo, Presupuesto.
- Descripción — opcional, una línea para el equipo.
- Modo — del cliente o por trabajo, o sea dónde va a aparecer el dato. La ventana lo muestra dibujado: a la izquierda Formularios del cliente, a la derecha Registros.
- Alcance — en qué apps se usa. Viene en Todas las apps y casi siempre se deja así. Más abajo está cuándo conviene acotarlo.
Al confirmar caés directo en el constructor, que es donde le sumás los campos.
Mientras el formulario no tenga datos cargados, el modo se puede cambiar. Apenas alguien completa el primero, queda bloqueado y la ventana lo dice con un candado.
No es una restricción caprichosa: pasar de "del cliente" a "por trabajo" con valores adentro no tiene una lectura correcta. ¿Esos valores son del cliente, o son una entrada suelta sin fecha? No hay respuesta buena, así que la aplicación prefiere no inventarla.
La salida es crear un formulario nuevo con el modo que necesitás. Los datos viejos no se pierden: siguen visibles en el perfil de cada cliente.
Un formulario nace en todas las apps, y en la mayoría de las cuentas ahí se queda. Acotarlo sirve cuando una misma cuenta atiende rubros distintos con apps distintas: una app de odontología y otra de dermatología, por ejemplo. Cada rubro pide datos distintos, y a un paciente de piel no tiene por qué aparecerle el formulario odontológico.
Al acotarlo, el formulario se recorta por los dos lados:
- Del lado del cliente — aparece en su perfil solo si esa persona escribió a alguna de las apps elegidas.
- Del lado de tu equipo — lo ven solo quienes atienden un teléfono de esas apps, y con un teléfono alcanza. Quien tenga el permiso de ver todos los teléfonos los sigue viendo todos.
Acotar no borra nada. Lo que ya estaba cargado se sigue viendo, en modo lectura y con un aviso —lo contamos en En el perfil del cliente—, y vuelve a editarse si más adelante ampliás el alcance. Antes de guardar, la ventana te dice a cuántos clientes vas a dejar en lectura.
En el listado, cada tarjeta muestra su alcance: Todas las apps o el nombre de cada app con su color. Si eliminaste la app a la que estaba acotado, la tarjeta queda en ámbar con Sin apps asignadas: hasta que le elijas otra, ese formulario no le aparece a nadie.
Eliminar un formulario no borra los datos cargados. Deja de estar disponible para asignar y para cargar entradas nuevas, pero lo que ya se había completado sigue visible en el perfil de cada cliente, en modo lectura y marcado como Formulario eliminado.