Hay una sola cosa de WhatsApp que conviene entender desde el primer día, porque cambia cómo trabajás.
WhatsApp no te deja escribirle a cualquiera cuando quieras. Suena raro, pero tiene su lógica y es fácil de manejar.
No podés iniciar una conversación con alguien que nunca te escribió, salvo con una plantilla aprobada.
WhatsApp hace esto para proteger a la gente del spam: si cualquier empresa pudiera mandarte mensajes cuando quisiera, WhatsApp sería un caos de publicidad no deseada.
Cuando un cliente te escribe, se abre una ventana de servicio de 24 horas.
Durante esas 24 horas le podés responder libremente lo que quieras: texto, audios, imágenes, lo que sea. Cada mensaje nuevo del cliente vuelve a arrancar el reloj de 24 horas.
Si pasan las 24 horas sin que el cliente escriba de nuevo, la ventana se cierra.
A partir de ahí, para volver a contactarlo ya no alcanza un mensaje común: necesitás una plantilla.
Una plantilla es un mensaje pre-armado que Meta revisa y aprueba de antemano.
Una vez aprobada, la podés usar para iniciar una conversación o para reabrir una que se cerró.
Por ejemplo, para avisar que un pedido está listo o mandar un recordatorio de turno.
Meta las revisa para asegurarse de que no sean spam ni engañosas. Todo esto lo manejás desde Dizeg. Te lo explicamos paso a paso en la guía de Plantillas.
Responder dentro de la ventana de 24 horas no tiene costo hoy. Como cada mensaje del cliente reinicia el reloj, mientras la charla siga viva atendés todo lo que quieras sin pagar por mensaje.
Iniciar o reabrir una conversación con una plantilla —cuando la ventana ya se cerró— sí puede tener un costo por conversación. Ese cobro lo hace Meta, no Dizeg.
Y no todas las plantillas cuestan igual: Meta distingue entre marketing y utilidad, y cada tipo tiene su propio trato. Las tarifas van cambiando, así que por ahora no te damos números fijos acá; el detalle al día y cómo se arman las ves en la guía de Plantillas.
¿Podés escribir vos primero?
Si te escribió hace poco, respondé libre. Si no, arrancás con una plantilla aprobada.
Si el cliente te habló recién, respondé tranquilo. Si querés vos arrancar la charla o reactivarla después de un tiempo, usás una plantilla.
Con esa idea en la cabeza ya entendés el 90% de cómo funciona la mensajería. El primer paso concreto es conectar tu número para poder empezar a chatear.