La autenticación en dos pasos agrega un segundo candado a tu cuenta. Además de la contraseña, al iniciar sesión se solicita un código temporal que solo está disponible en tu teléfono.
La contraseña es algo que sabés; el código es algo que tenés —lo genera una app en tu teléfono—. Para ingresar se requieren ambos, de modo que con uno solo no alcanza.
Su función es proteger la cuenta ante el robo de la contraseña: aunque alguien la obtenga, no puede ingresar sin el código. Ese código no viaja por internet ni se almacena en ningún servidor —se genera en tu teléfono y se renueva cada 30 segundos.
Es la capa de seguridad más efectiva para tu cuenta y para los datos de tus clientes. La configuración se realiza una sola vez y toma alrededor de dos minutos.
Primero, algo que sabés
algo que sabés
cambia cada 30s
Si sos dueño del negocio, activarla no es opcional. La cuenta del dueño administra la facturación, el equipo y los datos de todos los clientes; por ese motivo Dizeg la exige.
Mientras no esté activa, al ingresar se muestra una pantalla de bloqueo que te dirige a configurarla, y recién una vez completada podés usar el panel. Los empleados pueden activarla de forma opcional.
Se configura en Configuración › Autenticación 2FA. Es la misma pantalla donde luego podés consultar tus códigos de recuperación o desactivarla.
El procedimiento completo —la app, el código QR y los seis dígitos— está en la sección siguiente: Activarla paso a paso.